13 June 2010

Lo insondable del pretérito

Remanente del ocaso.

El helor de la briza

Refresca los anales del hombre.

Atrapando el instante,

Encapsulando el tiempo en un relámpago de sucesos.

Un paso hacia atrás,

Doy dos hacia adelante.

Avanzo disolviendo el pretérito,

Arrancando los fósiles de mis pies.

Bajo el febeo exhorto

A mi substancia a embarcarnos

Hacia las estrellas donde el

Tempo ha dejado a las edades.

En el cual hay prodigios sin edades

Un paso hacia atrás,

Doy dos hacia adelante.

Sentado con los derrotados del orbe

Comparto el momento, con aquellos que van a caer.

Los sueños yacen quebrados en los cielos

Los deseos desparramados en la tierra están.

Descorro el velo, Camino bajo la sombra de los astros.

Le digo a dios a los que van a morir.

Sentado con los señores de la tierra

Comparto el momento, con aquellos que piensan ascender.

Descorro el velo, camino bajo la sombra de los astros

Pliego mi alma, cierro los ojos.

Con el pálpito infinito

Me acerco y me sumerjo

Inhalando las flores del líquido elemental.

Trasciendo y vuelvo a caer

Hundiéndome en el fuego

Cavernario de la creación.

Como un caracol me enroscó,

En el caparazón de la existencia

Me alejo del infinito, me diluyo en el mar.

Me solidifico en el cascaron de la vida

Para desaparecer en el oquedad de la noche.

18 April 2010

Ancianidad tu caminata es larga y lenta,

Tu artrosis mental te dirige.

Recuerdos que se disipan.

Ya nadie quiere conversar contigo,

Tus historias no encantan a nadie.

Envoltura de pellejerías,

Eres un montón de recuerdos rotos

Lleno de miedos y creencias estúpidas que no calientan a nadie.

Arrastrando tus pasos te alejas,

Arrastrando tus pasos te acercas.

Tus manos con que ritmo se agitan,

Ya no hay sol que caliente tus males.

Ancianidad tus razonamientos obtusos,

Y tus soluciones mediocres.

Como un juguete viejo ajado por el tiempo,

No hay cabida para ti en este mundo.

Cúmulo de devastaciones

De desgarros y penas,

Como una herida que se niega a serrar

Sentado temblando de terror sujetando tu bastón.

Ahí yaces lleno de orgullo

Masticando donde defecas

Con los dientes en tus bolsillos

Derretido por el sol que abrasa la mollera, me dejo caer en los brazos de la somnolencia, contemplando a las palomas del desierto revolotear por las paredes de mi cordura. Condensando cada pulsación me arrojo y me recojo sin articulación, la piel se derrite y el sudor corre sin control. Un zorzal picotea la cabeza de una mariposa, y una serpiente trepa por la arboleda donde animosamente el ave come para ser comido

06 April 2010

Desde cuando la filosofía le da lecciones a la naturaleza,

Desde cuando llevo este agujero en mi cabeza

Taponado por supuestos tan añejos como el tiempo.

No me he olvidado y de cabeza me siento al mundo,

Corriendo hacia atrás me he disuelto en la eternidad,

Y con la copa clavada al hocico empino el codo que se me ofrece con descarada cortesía.

¡Hombre arrojado a las rocas del destino porque no te partes!

Invitados hinchados como piojos de tanto chupar se cuelan hasta el hastió.

Y en esta pegajosa cosa llamada civilización me echo a dormir.

Cuento ovejas, horas que caen desde lo alto me mojan.

Soy un ánima gritando al oído, con palabras secas.

La máscara ha caído partiéndose en mil pedazos

El rostro descubierto se exhibe.

Te veo, ¡me vez!

Corriendo de extremo a extremo no hay donde ocultarse.

30 November 2009

Donde corren, donde van tan aprisa,
Donde van tan apurados, corriendo sin descanso.
Donde van en manada, como ganado.
Hacia cual precipicio piensan lanzarse con los brazos abiertos.
Donde van, descarrilados hacia el infinito,
Donde van fugitivos de las ideas.
Hacia cual desfiladero van con tanta vanidad.
Donde van con tanta naturalidad,
Donde van con coronas de reyes, simulando amaneramientos al andar.
Por que persiguen luces artificiales, desgarrándose unos a otros.
Donde van en multitud hacia la nada,
Pescadores de ficciones, de supuestos melindrosos.
Donde corren con muletas y sillas de ruedas,
Donde van pequeñas catástrofes.
Hacia donde se dirigen con la ruina en sus hombros.

A. NAIN
Pétalos de fuego caen de los cielos
Estallando al contacto con la tierra,
Por la ventana el aliento gélido
Asoma su silueta.
Manada de perros se suman al aullido infernal
De la humanidad, mientras, un cojo baila desesperadamente
Para no caer al suelo y no magullarse el orgullo nuevamente.
El sonido que trepa furtivamente hasta colarse por el tímpano
Agita el cuerpo, soltando las amalgamas de las put@s más viej@s.
Una casuela de seniles reflexiones servida en la mesa está,
Mientras que en el espejo del mundo nos ornamos con
Una corona de estrellas que calzamos en la frente,
Y en el pecho abotonada al costado izquierdo la indigencia espiritual,
Que resalta como una flor que hace estallar su color en el cenit de su existencia.

A. NAIN